PRIMERA CELEBRACIÓN PASCUAL DE BENEDICTO XVI La mayor mutación de la historia Por José Luis Restán Los cristianos de todos los tiempos debemos volver siempre a la cruda advertencia de San Pablo: si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe. Aquí no hay juego de palabras que valga. El cristianismo, con sus construcciones filosóficas y artísticas, su impulso de servicio al hombre, y sus grandes orientaciones para el orden de los pueblos, sería perfectamente inútil, perfectamente prescindible, si el acontecimiento que celebramos en la Pascua fuese "una forma de hablar" y no un hecho real, el pilar sobre el que se asienta desde hace más de dos mil años el organismo viviente de la Iglesia.
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